Beneficios para el cultivo

Como herbicida de amplio espectro, efectivo contra diversas malas hierbas, el glufosinato de amonio permite la producción saludable de más de 100 cultivos, entre los que se incluyen frutas y frutos secos, colza, soja y algodón. Esto ha fomentado la disponibilidad de alimentos (y otros productos) de mayor calidad y más asequibles. Los agricultores también confían en el herbicida a la hora de tratar a los árboles jóvenes, ya que al ser un herbicida de contacto es posible controlar las malas hierbas que los rodean, sin dañar al árbol en sí.

Además, los cultivos LibertyLink como colza, maíz y soja –modificados genéticamente– son resistentes al glufosinato de amonio. Por lo tanto, los agricultores pueden aplicar este herbicida en el cultivo para un control no selectivo y posterior a la aparición de las malas hierbas, hasta diez semanas antes de la cosecha y antes de que esas malas hierbas pongan en peligro el rendimiento del cultivo.

Los plátanos son uno de los cultivos más exportados e impulsan las economías de muchos países de África, el Caribe y el Pacífico. Como alimentos ricos en fibra, hidratos de carbono, potasio y vitaminas –entre las que se incluyen las vitaminas A, C y B6– son una parte esencial de nuestra dieta. Después del arroz, el trigo y el maíz, en el 2013, los plátanos ocuparon el cuarto lugar en términos de valor económico entre los principales cultivos alimentarios de todo el mundo.1

La mayor parte de la producción de plátanos se encuentra en regiones tropicales y subtropicales de todo el mundo, en las que las condiciones ambientales fomentan un crecimiento rápido y persistente de la vegetación. Para proteger los cultivos, cada año los agricultores gastan una cantidad considerable de esfuerzo y recursos económicos para el control de las malas hierbas. El alivio de la presión de las malas hierbas resulta clave para mantener las plantaciones de plataneros saludables y con altos rendimientos.

El glufosinato de amonio es una herramienta muy efectiva para el control de un amplio espectro de malas hierbas en el cultivo de plataneros, y por lo tanto ha permitido un aumento significativo en los rendimientos a lo largo de las últimas tres décadas. Se aplica alrededor de los plataneros, y en el caso de que pequeñas cantidades caigan en las hojas del cultivo, el daño es mínimo o inexistente. El uso del glufosinato de amonio como alternativa al habitual uso de glifosato ayuda a evitar el problema de la aparición de resistencia en las malas hierbas que proliferan en el cultivo del plátano.

Banana plantation
Plantación de plataneros

¿Sabía que...?

  • La UE es la mayor consumidora e importadora de plátanos a nivel mundial, seguida por los EE. UU. En el año 2008, en la UE se consumieron 5.416.449 de toneladas, la mayor parte importadas de terceros países.2
Plataneros
Más del 95 % de los plataneros se cultivan en pequeñas plantaciones en países en vías de desarrollo, y constituyen un alimento básico para más de 400 millones de personas que viven en las regiones tropicales.
1 | Bob Holmes, "Go Bananas", New Scientist, Volume 218, Nr. 2913, 20 April 2013, pp. 39-41.
2 | Source: European Commission, Directorate-General for Agriculture and Rural Development, "Bananas other than plantains", May 2010, http://ec.europa.eu/agriculture/bananas/fact-sheet_en.pdf
El cultivo de soja se disparó con los herbicidas postemergencia

El control postemergencia de las malas hierbas en el cultivo de la soja se está convirtiendo en un desafío cada vez mayor, debido a que las malas hierbas han desarrollado resistencia al glifosato. Aumentar la diversidad de los herbicidas empleados, así como usarlos en rotación con aplicaciones de herbicidas postemergencia, como el glufosinato de amonio, permite abordar una mayor variedad de malas hierbas, al tiempo que conserva la efectividad de las actuales tecnologías de rasgos resistentes a herbicidas.

» más

Conozca los cultivos LibertyLink

Preguntas más frecuentes» más

¿Quedan restos de glufosinato de amonio en los alimentos?

Los restos de glufosinato de amonio que puedan quedar en los cultivos y que un ser humano puede ingerir directamente o indirectamente –como resultado de consumir carne y leche de animales que se han alimentado de esos cultivos– están limitados a niveles más estrictos que los umbrales definidos para la seguridad toxicológica.

¿Tiene preguntas?

Copyright © Bayer AG