Lucha contra la aparición de resistencia en las malas hierbas

Depender en exceso de un único herbicida puede hacer que proliferen las malas hierbas resistentes y que eso ponga en peligro los cultivos que crezcan en ese campo. Cuando aparece la resistencia en las malas hierbas, los agricultores se enfrentan a los costes adicionales necesarios para controlarlas: aplicaciones no planificadas de herbicidas, empleo intensivo de mano de obra y, en los casos más extremos, la pérdida total del cultivo.

Las prácticas del programa integrado de gestión de malas hierbas ayudan a prevenir estos problemas y dan como resultado una gestión satisfactoria de las poblaciones de malas hierbas resistentes. Entre dichas prácticas se incluye la rotación regular de pesticidas con distintos mecanismos de acción. Gracias a su exclusivo mecanismo de acción, el glufosinato de amonio es ideal para utilizarlo en rotación con herbicidas de amplio espectro, como el conocido glifosato.

El glufosinato de amonio como parte de la solución

Resistencia al glifosato en Europa en 2013

Las malas hierbas compiten con los cultivos para conseguir nutrientes del sustrato, humedad, luz solar, dióxido de carbono y espacio. Eso debilita a los cultivos y reduce considerablemente la calidad y el volumen de las cosechas. Asimismo, las malas hierbas dan cobijo a insectos y plagas, y reducen la eficiencia del fertilizante y de los sistemas de riego. Las malas hierbas resistentes a los herbicidas utilizados habitualmente se están convirtiendo en un grave problema en algunas partes del mundo. En Europa, determinadas regiones de Francia, Italia, Portugal, Grecia, España, Polonia y la República Checa se han visto afectadas como resultado de una dependencia excesiva de ciertos herbicidas, como el glifosato.

Una encuesta realizada en los EE. UU. en el 2013 mostró que el 51 % de los agricultores –que representan 28 millones de hectáreas de tierra de cultivo– dicen que en sus campos ha aparecido resistencia al glifosato. En el año 2011, eso mismo lo afirmaba un 31 %.1

Para proteger su producción, los agricultores cada vez recurren más al uso de herbicidas y soluciones para cultivos con distintos mecanismos de acción, y toman medidas proactivas para el control de la aparición de resistencia en las malas hierbas. Los programas integrados de gestión de malas hierbas optimizan la rotación de cultivos y de productos para la protección de estos. Dado que el mecanismo de acción del glufosinato de amonio es distinto al de los herbicidas con los que ha aparecido resistencia en las malas hierbas, resulta ideal para la rotación con estos últimos o para utilizarlo en combinación con ellos. El GA es capaz de controlar a las malas hierbas resistentes a los herbicidas y, al mismo tiempo, ayuda a reducir la aparición de esa resistencia.

¿Sabía que...?

  • Actualmente existen 437 casos de malas hierbas resistentes a herbicidas, en todo el mundo.2 Las malas hierbas han desarrollado resistencia a 22 de los 25 mecanismos de acción conocidos.3
Gestión integral de malezas + 23%
Un estudio realizado recientemente en los EE. UU. ha demostrado que una gestión integral de las malas hierbas mejoró la calidad y aumentó los rendimientos del trigo de invierno en un 23 %.4
  • Se ha informado de malas hierbas resistentes a herbicidas en 83 cultivos en 65 países. En Europa, siete de los principales países productores agrícolas han informado de la aparición de resistencia al glifosato en las malas hierbas. En España e Italia, la resistencia ha aparecido en más de tres especies de malas hierbas, lo que supone una amenaza para la productividad y hace que los agricultores necesiten una mayor disponibilidad de productos herbicidas.
1 | Stratus Agri-Marketing 2013.
2 | International Survey of Herbicide Resistant Weeds, October 2014, http://www.weedscience.com/summary/home.aspx
3 | International Survey of Herbicide Resistant Weeds, October 2014, http://www.weedscience.com/summary/home.aspx
4 | Frank L. Young et al., Integrated Weed Management Systems Identified for Jointed Goatgrass (Aegilops cylindrica) in the Pacific Northwest, Weed Technology 24, October–December 2010, pp. 430-439.
El GA está considerado como el sustituto más adecuado para el glifosato

Una vez prohibido el uso de glifosato en Sri Lanka, un organismo local, el Instituto para la Investigación sobre el Té (TRI), ha concluido que el sustituto más adecuado para el glifosato es el glufosinato de amonio. Dado que la principal ventaja del GA es su capacidad para controlar un amplio espectro de malas hierbas, este herbicida se podrá utilizar en el futuro como una de las principales herramientas para la protección de los cultivos de té. El director del TRI, el Dr. I.S.B. Abeysinghe añadió que existen muy pocos productos químicos que se puedan utilizar en sustitución del glifosato en un programa integral de control de las malas hierbas.

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Preguntas más frecuentes» más

¿Es seguro el glufosinato de amonio para el medio ambiente?

Los microorganismos de la tierra degradan rápidamente al herbicida, con lo que la contaminación del agua es muy improbable. Es también muy improbable el riesgo para pájaros, abejas, organismos acuáticos, lombrices y otros seres vivos presentes en la tierra, siempre y cuando el producto se utilice según las instrucciones de la etiqueta.

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