Sostenibilidad

Dado que la agricultura es a nivel global la principal fuente de alimentos, su impacto sobre el medio ambiente es mayor que el de otros sectores de producción. Actualmente, el desafío para los agricultores de todo el mundo consiste en equilibrar estos factores para conseguir un crecimiento sostenible. El glufosinato de amonio desempeña un papel crucial a la hora de ayudar a proteger a los cultivos y su producción, y sus 30 años de historial de uso seguro cuando se aplica según las instrucciones demuestran que es posible equilibrar las necesidades del entorno, de la economía y de la sociedad.

Glufosinato de amonio: un factor importante en la agricultura moderna

La sostenibilidad es el equilibrio entre las necesidades del medio ambiente, de la economía y de la sociedad.

Este herbicida ofrece un control muy efectivo contra una amplia variedad de malas hierbas, con lo que se reduce la mano de obra, el uso de tractores y el impacto sobre el terreno. Por eso resulta más eficiente para aprovechar los recursos, en lo que se refiere al consumo de energía, ya que se usa menos maquinaria y se consigue reducir las emisiones de dióxido de carbono. Además, este herbicida no resulta significativamente activo en el sustrato y se degrada rápidamente por la acción de los microorganismos.

El glufosinato de amonio asegura rendimientos mayores y de mejor calidad para numerosos cultivos, como frutas y verduras, maíz y soja, que son las fuentes de alimento más importantes, según la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación).

Este herbicida proporciona a los agricultores una herramienta vital para el control de las malas hierbas, al tiempo que garantiza una producción más eficiente y menos dependiente de la mano de obra. Por ejemplo, para muchos agricultores que cultivan vides y árboles frutales, el glufosinato de amonio es el único producto con el que pueden combatir a las malas hierbas después de la floración del cultivo, lo que convierte a este herbicida en vital para el mantenimiento de la explotación agrícola.

¿Sabía que...?

Sostenibilidad
Hacia el año 2050 la población habrá crecido hasta alcanzar los 9100 millones de personas. Durante ese mismo período, los agricultores tendrán que producir un 70 % más de alimentos, pero con la misma superficie de tierra.
  • Existen miles de especies de malas hierbas que suponen un peligro para las cosechas. Si no se tratan, las malas hierbas pueden causar una pérdida de producción global promedio de hasta el 34 %.1
  • En España, cada 1 % de pérdida en la producción de fresa y cítricos causada por una restricción del glufosinato de amonio daría como resultado pérdidas de más de 100 millones de euros.
1 | Oerke, E. (2006). Crop losses to pests, Journal of Agricultural Science 144(1): 31–43.
El cultivo de soja se disparó con los herbicidas postemergencia

El control postemergencia de las malas hierbas en el cultivo de la soja se está convirtiendo en un desafío cada vez mayor, debido a que las malas hierbas han desarrollado resistencia al glifosato. Aumentar la diversidad de los herbicidas empleados, así como usarlos en rotación con aplicaciones de herbicidas postemergencia, como el glufosinato de amonio, permite abordar una mayor variedad de malas hierbas, al tiempo que conserva la efectividad de las actuales tecnologías de rasgos resistentes a herbicidas.

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Preguntas más frecuentes» más

¿Es seguro el glufosinato de amonio para el medio ambiente?

Los microorganismos de la tierra degradan rápidamente al herbicida, con lo que la contaminación del agua es muy improbable. Es también muy improbable el riesgo para pájaros, abejas, organismos acuáticos, lombrices y otros seres vivos presentes en la tierra, siempre y cuando el producto se utilice según las instrucciones de la etiqueta.

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